El mito de la imagen lavada: ¿Por qué el LOG se ve tan mal?
Seguro que la primera vez que activaste el perfil LOG en tu cámara pensaste que se había roto algo. Esa imagen gris, lavada y sin contraste parece cualquier cosa menos «profesional». Pero ojo con esto: el LOG no es un error, es un contenedor de datos masivo. Imagina que es una maleta donde, en lugar de meter la ropa doblada y comprimida (como haría un perfil Rec.709), la metes estirada y organizada para aprovechar hasta el último milímetro de espacio del sensor.
Al lío: la diferencia fundamental es que el Rec.709 es una imagen lista para ver, mientras que el LOG es una imagen lista para trabajar. El primero aplica un contraste y una saturación destructivos para que el vídeo se vea bien en cualquier pantalla de inmediato. El segundo preserva la máxima información posible para que seas tú, y no el procesador de la cámara, quien decida dónde termina el negro y dónde empieza el blanco.
La ciencia del Rango Dinámico: El superpoder de las sombras
La magia del LOG reside en cómo redistribuye los valores de exposición mediante curvas matemáticas. Mientras que un perfil estándar recorta las luces y empasta las sombras para dar un «look» final, la curva logarítmica comprime esos extremos hacia el centro del espectro visual. Es pura ingeniería para evitar el recorte de información (clipping).
Al usar LOG, puedes recuperar texturas en nubes que parecerían manchas blancas o detalles en sombras que en Rec.709 serían simplemente píxeles negros. Básicamente, estamos cocinando con ingredientes crudos de máxima calidad en lugar de intentar salvar un plato precocinado que ya viene salado de fábrica.
El factor crítico: 10 bits o muerte
Aquí es donde muchos cometen el error fatal: intentar grabar LOG en 8 bits. Si tu cámara no soporta grabación interna o externa de 10 bits, huye del LOG. ¿Por qué? Por la elasticidad del color. En 8 bits tenemos solo 256 niveles de brillo por canal, y al «estirar» esa imagen gris para que recupere el contraste, el color se rompe, apareciendo el horrible banding en los cielos o paredes lisas.
Con 10 bits saltamos a 1024 niveles. Esa profundidad es la que permite aplicar la técnica ETTR (Exposición a la derecha), protegiendo las altas luces y manteniendo las sombras limpias de ruido. Si grabas en 10 bits, tienes un chicle que puedes estirar; si grabas en 8, tienes un cristal que se rompe a la mínima corrección.

Cuándo el Rec.709 es tu mejor aliado
No siempre necesitas el máximo rango dinámico ni el control absoluto. Si tienes un flujo de trabajo «para ayer», como contenido para redes sociales o coberturas de eventos rápidos, el Rec.709 es el rey. Te permite entregar archivos directamente desde la tarjeta SD sin pasar horas en la sala de color.
Además, ojo con esto: en situaciones de poquísima luz (low light), algunos perfiles LOG son un nido de ruido si no eres un experto exponiendo. El Rec.709 suele gestionar mejor el ruido cromático en cámaras de gama media-baja. Si la iluminación está controlada y el contraste de la escena no supera los 10 pasos, grabar en LOG es, a menudo, complicarse la vida sin necesidad.
HLG y Perfiles Cine: El término medio perfecto
Si el LOG te parece demasiado tedioso y el Rec.709 muy limitado, existe el «punto dulce». El HLG (Hybrid Log-Gamma) es una alternativa fantástica que ofrece más rango dinámico que el estándar pero es mucho más fácil de corregir. Es ideal para los solo-shooters que necesitan un look orgánico pero no tienen un colorista dedicado en el equipo.
Los perfiles tipo «Cine» o «S-Cinetone» también entran en esta categoría. Te dan un rollito cinematográfico en las pieles y una degradación de luces suave sin obligarte a aplicar LUTs técnicas complejas. Es eficiencia pura sobre el purismo técnico.
Conclusión: Control total frente a eficiencia
Al final del día, el LOG es una herramienta de control, no una obligación para ser «profesional». La mejor técnica es siempre la que sirve a tu narrativa y, sobre todo, a tu tiempo de entrega. En SavageFlow priorizamos los resultados: si el proyecto pide un look extremo y tienes tiempo para el color grading, ve a muerte con el LOG.
Si buscas inmediatez y el entorno es predecible, no te sientas menos por usar Rec.709. Experimenta, rompe el color en postproducción y encuentra ese flujo de trabajo que te haga la vida más fácil. Al final, lo que cuenta es lo que el espectador ve, no el perfil en el que pulsaste «REC».

